miércoles, 7 de julio de 2010

Dulces sueños

Hoy he soñado que tú y yo estábamos en un pueblecico, y que buscábamos alegremente un lugar donde darnos amor, pero era un amor intranquilo, había poco tiempo, mucha prisa, muchas ansias, ¿te ibas pronto, cielín? Sí, sí, mi amor, rápido, rápido, por aquí, por acá...


Cada vez que parecía que habíamos encontrado algo... alguien nos descubría al principio de nuestro amor y por eso nos íbamos a otro lado.

Al final encontrábamos un sitio, en el campo, pero había muchos toros y muchas vacas. A mí no me daban miedo de lo extasiado que estaba, pero tú estabas algo nerviosa, y por alguna razón, pisoteaste a un carnero. ¡Vaya, me he tropezado!, y yo: ha sido mala suerte, amor, salgamos de aquí rápido, y tú: ¡está muerto!

Inexplicable.

Y lo peor, es que cuando la consecuente estampida se dirigió hacia nosotros, tú seguías pisoteándolo, para enseñarme cómo lo habías hecho, Mira, mira, así, hice así, y zas, se murió, qué poquita cosa...

4 comentarios:

Ripser dijo...

Qué sudamericano.

Me gusta, aunque me parece sumamente inquietante que gravite sobre un sueño verídico xD

_Greed_ dijo...

Teniendo en cuenta que era mi intención, gracias por lo de sudamericano XD

Nakuru Hanzo dijo...

Raro, pero que muy raro, pero bastante curioso.

Complejo de Úrsula dijo...

Adentrandote en los abismos de la realidad magica sudamericana, no? : P
Inquietante