lunes, 12 de julio de 2010

Desde Londres I

Aunque mi cuerpo se empeñe en creer que cuando abra los ojos veré mi escritorio de siempre, con su encantador desorden de lápices, garabatos en papel y recortes, lo cierto es que amanezco un día más a miles de kilómetros de todo eso, en la metrópolis capital, capital británica, cuna del capitalismo y la civilización moderna y también de todo lo underground. Pese a las divergencias culturales, las montañas y los mares que nos separan, es el mismo sol el que nos despierta cada amanecer. Es el mismo cielo sin estrellas.

Aquí, los días se van derritiendo entre mis dedos y se desvanecen, como la niebla de incienso se diluye en el viento. Hace una semana que llegué y siento como si llevara toda mi vida, pero asustado por el vertiginoso compás del tiempo.

La primera sorpresa me la llevé el primer día, justo cuando me bajé del metro que me había traído hasta mi nuevo barrio. Cogí mi plano, y me eché a andar en busca de mi hogar y cuando levanté la vista, descubrí que no me encontraba en el típico barrio inglés. Estaba rodeado de fragancias extravagantes, de puestos de ropa colorida, de rostros morenos y de puntos de pintura en la frente. Alperton es el barrio hindú de la ciudad. Estoy hospedado en la casa de una familia en la que confluyen la tradición hindú, la religión musulmana y la influencia inexorable de la cultura occidental cristiana. En realidad, es lo mejor que me podría haber pasado. Todo es fascinante...

3 comentarios:

Ripser dijo...

Pero TU cuna del capitalismo aguarda tu buena nueva :)

_Greed_ dijo...

¡Genial! No sólo tenemos noticias de Pablo, si no que todos los amigos y amigas de Pablo tendrán que mirar aquí para pillar noticias de él, de modo que nuestras visitas aumentarán geométricamente, MUAHAAHAHAHA

Así que gracias a Pablo por personalizá el blog y hacer que parezca que lo llevan personas.

Aunque no termino de acostumbrarme a esa sensación, la verdad...

Manuel Calavera dijo...

Tío, me alegra saber que todo anda bien allá al norte.
Disfruta cada instante.