sábado, 17 de septiembre de 2011

Criaturas

Elévate, y clávame tus puñales. E intenta no despertar a los cajones. Arrástrate, y arrástrame limpiando en tus mármoles impecables las lascas de ti mismo. Y no te apenes porque el cronista de tu hazaña no sea más que un crujido bajo tu paroxismo, que yo te sigo mirando la nuca. Hunde tus garras en la autolisis precintada de cuyo aroma disfrutas y que crees que a mí me espanta. Me atora, imbécil, igual que te ahogarías tú si derramaran sobre el televisor polvo de escayola helada. Yo soy el aire, y la tierra, soy volar y enterrarme, soy la vista de mil ojos, soy tu alimento más preciado, tu suelo, tus sábanas y la seguridad de tu techo. Soy el sumidero de tu baño, y el agujero de tu váter. Soy la huella en tus tenedores, la mota en la taza, la pata en el cartón de leche. Soy tu calle, tu farola y tu restaurante chino. Soy tu casa. Sincérate con tu pelo repugnante y la roña de tus uñas. Que tú no eres más que un pulverizador y otra zapatilla. Y en tus tripas, un cajón abierto como mil madrigueras humedecidas.

2 comentarios:

Hombre Satélite dijo...

Gran Entrada.

rafarrojas dijo...

pues, oye, q para ver cuadros de Pollock prefiero ver cuadros de Pollock (por decir uno q hace cosas para los q no está mi sensibilidad preparada). Yo necesito más pistas para entender locuras, o quizá más ganas. Y es una pena, porque con un poquito más q te acercaras a una realidad q pudiera comprender probablemente me encantaría. Pero, claro, tú no escribes para mí, verdad?
Bueno, a cambio de esta pequeña crítica, te doy oportunidad de revancha en mi propio blog, q no tiene apenas visitas ni comentarios (¿por qué será?jajaja), pero donde estoy colgando ahora cosas q escribí y que nadie quiso.
Un abrazo y recuerdos a todos (diles q me escriban, q estoy muuuu colgado aquí en Norge)
rafarrojas