viernes, 28 de enero de 2011

Declaración de guerra

Óyeme.Te amo.

Te abrazaré hasta romperte. Voy a apretar tu hermoso cuello hasta degollarte, voy a apretar mi cabeza contra la tuya muy fuertemente, hasta sangrarte. Te aspiraré hasta absorberte. Mojaré mis dedos en tu sangre y me teñiré la melena, mancharé mi cara con el polvo de tus huesos.

Óyeme, te amo, te amo, te amo, voy a repetir hasta la saciedad. Voy a hincharme cada vez más con estas palabras, voy a hincharme tanto que no voy a caber en esta habitación, pero óyeme, ¡voy a romper la habitación, mis pulmones absolutamente llenos de tí van a romperme desde dentro!

Y cada vez más grande, apagaré el sol y vivirás en oscuridad, y por fin reventaré y tú serás nada en la nada espacial, y yo, ¿yo qué seré? La mayor estatua en tu honor, un gigantesco hombre con el pecho reventado.

2 comentarios:

Complejo de Úrsula dijo...

Oh dios mio, magnifico

Manuel Alejandro dijo...

Inmenso, mi admiración por semejante escrito se expande de manera inflacionaria cual universo en su estadio primitivo, en el tiempo de Planck.